Estar en contra del derecho al aborto no es estar a favor de la vida, sino a favor del aborto clandestino.
Estar contra o direito ao aborto não é estar a favor da vida, mas a favor do aborto clandestino.
Opposing abortion rights, isn't supporting life, it's supporting clandestine abortions.
Por Pan y Rosas Teresa Flores - Campaña Latinoamericana por el derecho al aborto
"... Estos días se ha mostrado la triste noticia de Stephanie Sepúlveda, como un caso aislado, de esta chica de 19 años que se realizó un aborto y ha quedado hospitalizada con riesgo de muerte; mientras hoy se recupera, la espera la penalización por aborto o infanticidio. Mostraron su caso (...) como si hubiese escogido una vida desencaminada a la que debía escoger, atreviéndose incluso a mostrar, a otra chica embarazada utilizando mediáticamente su decisión de ser madre para condenar a todas las que desesperadamente y arriesgando nuestras vidas muchas veces nos vemos en la situación de tener que abortar (...)
Hoy, mientras, Stephanie Sepúlveda vive la condena social en los medios de comunicación de haber abortado, con pésima información y condiciones, las mismas que mantienen la Concertación y la derecha junto a la Iglesia. Se trata de una campaña represiva contra nuestros derechos y por la criminalización de las mujeres que abortan, otro caso se ha sumado, es María José Rodríguez que abortó con misotrol y ha sido formalizada. Tenemos que luchar por su libertad inmediata!
Desde Pan y Rosas Teresa Flores hacemos un llamado a las organizaciones de derechos humanos, de mujeres, de izquierda, las organizaciones sociales de trabajadores y estudiantes a responder frente a estos casos, cuando María José Rodríguez ya fue formalizada y le esperan a Stephanie medidas punitivas, por la penalización del aborto que reina en nuestro país.
Además llamamos a impulsar una campaña por ¡Ningún proceso penal y por la libertad inmediata de María José Rodríguez y Stephanie Sepúlveda!, a todas las organizaciones sociales y políticas que luchen por los derechos de las mujeres, preparándonos para realizar acciones por su liberación como repudiando la penalización. En perspectiva de preparar una marcha el 28 de Septiembre en conjunto, que desde Pan y Rosas Teresa Flores impulsamos diciendo además por el derecho al aborto legal, libre, gratuito y seguro!, derecho a anticonceptivos y educación sexual sin la moral de la Iglesia!
Impulsemos activamente una campaña por ¡Ningún proceso penal y por la libertad inmediata de María José Rodríguez y Stephanie Sepúlveda!
Basta del control de nuestras vidas y cuerpos por la moral de la Iglesia y la derecha
Por el derecho a anticonceptivos y educación sexual
Por el derecho al aborto legal, libre, gratuito y seguro para toda mujer que lo requiera (leer declaración completa)
¡LIBERTAD A ROMINA TEJERINA Y A TODAS LAS "ROMINAS"!
En Corrientes la justicia intenta culpabilizar a otra joven de familia pobre Andrea, Pan y Rosas Jujuy
"Nuevamente nos encontramos frente a un caso que "sacude" a la sociedad, ahora en la localidad de Paso de los Libres (Corrientes). Esta vez una joven de sólo 17 años es la protagonista, como siempre de una familia pobre.
Este nuevo caso, que nos recuerda al de Romina Tejerina (Jujuy) y Elizabeth Díaz (Córdoba), demuestra nuevamente los padecimientos de las mujeres pobres en esta sociedad de explotación y opresión hacia a las mujeres. La joven correntina había ocultado su embarazo, y al momento del parto lo tuvo en su casa y sin asistencia médica. El Director del Hospital que la asistió dijo que es el tercer caso “de este tipo” que trató y afirmó que la psicosis puerperal puede durar hasta 40 días después del alumbramiento.
Otra vez una joven sufre la violencia que este sistema y sus instituciones nos imponen. El Estado no garantiza la educación sexual en las escuelas, ni los métodos anticonceptivos accesibles y gratuitos. Esta situación empuja a miles de mujeres, la mayoría pobres, a sufrir embarazos no deseados. Todo esto sumado a la ilegalidad del aborto afecta fuerte y directamente a los sectores más pobres que no pueden acceder a un aborto en condiciones seguras, con el resultado de 400 muertes anuales por aborto clandestino en Argentina. Esta realidad es la que la llevó a la joven correntina ocultar su embarazo y llevarlo adelante a pesar de no desearlo.
En Argentina existen 900.000 madres adolescentes, la mayoría son de hogares pobres. Sólo 1 de cada 3 adolescentes conoce métodos anticonceptivos seguros y los utiliza. 1 de cada 3 muertes de adolescentes se debe a las consecuencias de abortos clandestinos. La mayoría de las veces, los embarazos son resultado de la violación o el abuso." (Leer nota completa)
"La Iglesia ataca la educación sexual en la escuela mientras sigue embolsando millonarios subsidios
Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata y presidente de la comisión Episcopal de Educación Católica Argentina, insiste en cuestionar el manual de formadores en educación sexual por inculcar en niños y adolescentes el derecho al sexo como un derecho humano, porque no haría referencia al "amor, la responsabilidad, el matrimonio y familia como proyecto de vida", que “promueve la homosexualidad” y que ofrece una visión "neomarxista".
No es la primera vez que el arzobispo sale a realizar una dura cruzada contra la educación sexual en las escuelas y denuncia "contenidos marxistas” en la educación pública. También lo hizo algunos meses atrás cuando describió a la materia escolar “construcción de ciudadanía” incluida en la nueva Ley de Educación provincial, como “neomarxista” y “gramsciana”. (Leer la declaración completa)
No permitamos que se judicialice a las mujeres que recurren al aborto clandestino
Por Pan y Rosas - Mendoza
Nuevamente estuvo en riesgo la vida de una mujer por un aborto clandestino en Mendoza: la joven se encuentra internada en el Hospital Paroissien en donde se está recuperando de la grave hemorragia que sufría y del riesgo de septicemia. Una vez más una mujer se ve obligada a recurrir al aborto clandestino y poner su vida en riesgo. El principal responsable es el gobierno de Mendoza que impone sus ideas religiosas sin importar las consecuencias mortales que conllevan. Como si esto fuera poco pretenden criminalizar a quien es la víctima de esta situación.
Por eso Pan y Rosas, que impulsa la Campaña Latinoamericana por el Derecho alAborto, exige:
¡Ninguna causa judicial contra la joven que está internada!
¡Inmediata separación de la Iglesia del Estado!
¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos gratuitos para no abortar y aborto legal, libre, seguro y gratuito para no morir!
Convocamos a las mujeres de Mendoza a organizarnos contra la dictadura clerical que existe en la provincia. Porque nuestros derechos los vamos a conquistar con la lucha y la movilización, te invitamos a sumarte a nuestra organización y a impulsar una gran campaña, en toda Latinoamérica, para arrancar nuestro derecho a no morir por aborto clandestino.
(PyR - 30/07/09) La Agrupación de Mujeres Pan y Rosas, que impulsa la Campaña Latinoamericana por el derecho al aborto, adhiere a la "Declaración por la Información Pública para abortar más seguras", impulsada por Más información, menos riesgos. Defendemos el derecho democrático de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo, bajo cualquier circunstancia y buscando todas las alternativas posibles para la reducción de riesgos, a los que inevitablemente nos condena la clandestinidad del aborto. Defendemos también este derecho, contra el ataque de la Iglesia y la derecha reaccionaria, como asimismo de las instituciones del Estado que reprimen y penalizan a las mujeres y de la negativa del gobierno nacional que sigue sosteniendo que el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos es "política criminal", mientras más de 500 mujeres jóvenes, trabajadoras y pobres mueren cada año por las consecuencias de los abortos clandestinos. Consideramos que es urgente y necesario poner en pie un gran movimiento de lucha por el derecho al aborto, para que sea legal, libre, gratuito y se practique en los hospitales públicos y llamamos a impulsar acciones e iniciativas para avanzar en este sentido. Por nuestro derecho a decidir. Y porque no queremos ni una muerta más por las consecuencias del aborto clandestino, exigimos:
- Educación sexual laica y científica, en todos los niveles educativos, para decidir. - Anticonceptivos gratuitos en todos los centros y salas de salud, para no abortar. - Aborto legal, libre, seguro y gratuito en todos los hospitales públicos y ante la sola decisión de la mujer, para no morir.
Contacto de Prensa Andrea D´Atri:1564646906 Sol Bajar: 156719-9191
Agrupación de Mujeres Pan y Rosas (Argentina) www.panyrosas.org.ar http://derechoalabortoenamericalatina.blogspot.com/
Recientemente, el dirio El País de España dió a conocer, bajo el título "Frases Lapidarias, las escalofriantes declaraciones de un funcionario del Vaticano. Se trata de Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, amigo personal de Ratzinger y uno de sus preferidos en el Vaticano. Cañizares es sacerdote desde 1970 pero recién en 2008 ha alcanzado esta distinción en una de las prefecturas más importantes del Vaticano. En España se lo conoce desde siempre por su extremo conservadorismo y sus, nada felices, declaraciones en materia de aborto, matrimonio homosexual y divorcio.
El 27 de mayo pasado se consagró con provocaciones y cinismo al tener que responder por los abusos de menores perpetrados por miembros de la Iglesia Católica diciendo "no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios conlos millones de vidas destruidas por el aborto".Evidentemente, Cañizares es capaz de ser indiferente a la conducta pedófila de los miembros de la Institución pero, por el contrario, sí se adjudica plena autoridad para juzgar la decisión de una mujer sobre su cuerpo, decisión que en la mayoría de los casos es llevada adelante en condiciones no asépticas, sin el amparo del Estado y un sistema de salud gratuito y eficaz, situación que se cobra vida de millones de mujeres en todo el mundo.
En esta oportunidad, el diario el País de España ha publicado las nuevamente indignantes palabras del cardenal en relación al aborto. En el escenario de la crisis mundial que afecta a millones de familias trabajadoras y de bajos recursos, para Cañizares: “no hay barbaridad más grande que el aborto”. Con esto vuelven a arremeter contra hombres y mujeres que día a día pierden sus empleos y son desplazados a la miseria y el hambre. Más grave aún es el hecho de que la Iglesia Católica juzgue algo tan elemental como es el derecho de todas las mujeres de decidir sobre nuestros cuerpos mientras se “olvida” de los terribles crímenes y genocidios de los que fueron parte y cómplices! Si la crisis capitalista mundial está siendo descargada sobre las espaldas trabajadoras no es algo que desligue de responsabilidades a esta institución, testaferro de los países imperialistas y fiel aliada de ellos, como lo viene demostrando en Honduras. Allí la Iglesia apoya fuertemente el golpe perpetrado por la derecha sin reparos de lo que quiere el pueblo hondureño, justificando la represión y el sometimiento de millones. Mientras, miles de mujeres se encuentran resistiendo...
El diario el País publicó, en la misma nota, cifras que indican que el hambre mundial alcanzaría a 175 millones de personas. Nosotras sabemos que el 70% de ellas son mujeres y niño/s y que muy probablemente las cifras aumenten de manera brutal a medida que la crisis avance. A la Iglesia Católica poco parece importarle esto, así como tampoco le preocupa que sus curas sean responsables de abuso sexual a niños y niñas, ni las más de 25 millones de mujeres que practican abortos de manera clandestina arriesgando su vida, muchas de las veces con la peor de las suertes.
Las mujeres tenemos que organizarnos para enfrentarnos a esta Institución que condena a diario a todas las mujeres y conquistar finalmente el derecho básico y democrático de decidir qué hacemos con nuestros cuerpos y cuándo y bajo qué condiciones queremos ser madres. Mientras la Iglesia siga interfiriendo en nuestras vidas, bajo la complicidad de funcionarios polìticos y judiciales de todo orden y con el apoyo de los sectores más reaccionarios de la sociedad, las mujeres sólo conquistaremos nuestros derechos con la lucha, siendo miles y miles en las calles, denunciando a esta Institución genocida que juega con la vida de nosotras y exigiendo su completa y definitiva separación del Estado
Las mujeres que formamos parte de Pan y Rosas, seguiremos luchando por conquistar éste y todos los derechos que nos pertenecen.
Basta de dictadura clerical: ¡Separación de la Iglesia del Estado!
Educación sexual laica y científica en todas las escuelas y niveles educativos.
Anticonceptivos de distribución gratuita en todas las salas y centros de salud.
¡Derecho al aborto legal, seguro, libre y gratuito y en todos los hospitales públicos, para que no haya NI UNA MUERTA MAS!
Nuevamente los sectores más reaccionarios, fieles a los mandatos de la Iglesia, se pronuncian contra el derecho de las mujeres a no morir por aborto clandestino. "La Constitución Nacional y las leyes de la Nación consagran el derecho a la vida desde la concepción sin que exista ley alguna que establezca un derecho al aborto. De ahí, que cualquier legislación que ponga en riesgo la vida inocente del niño por nacer es inconstitucional", señaló Gabriel Limodio, decano de Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina (UCA), en declaraciones públicas sobre los proyectos de ley que buscan reglamentar los abortos no punibles. Sin embargo, lo que oculta el decano de esta facultad en sus reaccionarias declaraciones es que elEstado y sus instituciones, como la Iglesia, se han encargado a lo largo de la historia de crear distintos mitos para fundamentar la negación de este derecho democrático y elemental, que no sólo permitiría a las mujeres decidir sobre su propia vida, eligiendo si quieren o no tener hijos, cuándo, cómo y con quién, sino que evitaría que decenas de miles de mujeres, fundamentalmente jóvenes, trabajadoras y pobres, mueran en todo el mundo, cada año, por las consecuencias del aborto clandestino. En Argentina, mientras Cristina Kirchner sigue garantizando al Vaticano que no legislará sobre el tema y la oposición clerical clama por una mayor intervención de la Iglesia en el Estado y en nuestras vidas, más de 500 mujeres mueren anualmente por esta causa y miles deben ser hospitalizadas debido a las terribles secuelas que impone la clandestinidad del aborto. “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”, así podrían titularse las declaraciones de este fiel representante de la Iglesia Católica. Desde la Campaña Latinoamericana por el Derecho al Aborto repudiamos los dichos de Gabriel Limidio, decano de Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina (UCA) y llamamos a poner en pie un gran movimiento de mujeres que luche de manera independiente de la Iglesia, los políticos/as patronales, el Estado y sus instituciones, para decir:
Ni una muerta más por aborto clandestino! Saquen sus rosarios de nuestros ovarios! ¡Separación de la iglesia del estado YA! ¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir!
La iglesia católica con los obispos a la cabeza y las organizaciones “pro vida” han comenzado una ofensiva contra el derecho al aborto, con la excusa de una de las medidas de la ultima ley aprobada por el gobierno, en el que dentro de los parámetros de la actual ley se permite abortar a las jóvenes desde los 16 años sin necesidad del consentimiento de los padres. (Leer más)
En Chile anualmente se realizan alrededor de 200 mil abortos clandestinos, 30 mil de ellos dejan secuelas en las mujeres que se lo practicaron al ser hospitalizadas (forosalud.cl). En el 2006 murieron más de 150 mujeres por esta práctica. Además, es una de las principales causas de muerte materna de mujeres trabajadoras jóvenes. Las mujeres que viven esta cruda realidad son las mismas que no pueden pagar para conseguir una píldora del día después, que nos fue negada por la derecha, la Iglesia, (a través del fallo del Tribunal Constitucional) y que la Concertación avaló, planteando quedase a criterio de cada municipio, es decir, abriendo las puertas para que los municipios en manos de la derecha y sectores reaccionarios negasen la píldora del día despues. (Leer más)
América Latina tiene los índices más altos de abortos realizados en condiciones de riesgo: casi 4 millones por año. Es evidente que la política de penalización del aborto, que prevalece en la región, no sirve para evitar que los abortos se sigan practicando de manera autoinducida o en circuitos clandestinos donde las condiciones ponen en riesgo la vida de millones de mujeres, la mayoría jóvenes, adolescentes, trabajadoras, pobres.
Durante las décadas pasadas, el fundamentalismo religioso hizo pie en nuestra región: las iglesias y los gobiernos neoliberales, además de los políticos opositores que representan los intereses patronales, oligárquicos y pro-imperialistas, impusieron una política derechista contra los derechos democráticos más elementales de las mujeres.
Las mujeres latinoamericanas tenemos una larga historia de lucha por el derecho al aborto, enfrentando a la Iglesia oscurantista y a los gobiernos y políticos derechistas, clericales y reaccionarios; pero la asunción de gobiernos “post-neoliberales” en toda la región despertó expectativas en vastos sectores del movimiento de mujeres que chocaron contra la dura realidad: estos gobiernos que se autodenominan “progresistas” no sólo no han hecho nada para detener el brutal “femicidio” que causa el aborto clandestino en nuestro continente, sino que, peor aun, se hacen eco de las barbaridades que enarbolan la Iglesia y los sectores reaccionarios, como puede verse en sus declaraciones, sus respetuosas aclaraciones contra el derecho al aborto cuando la derecha los presiona y, sobre todo, como puede constatarse en el ineludible hecho de que el aborto sigue penalizado.
El resultado es que los gobiernos de América Latina que se autodenominaron “progresistas” siguen prohibiendo el derecho democrático elemental de decidir sobre nuestros propios cuerpos y nuestra propia vida, lo que no es más que permitir y legitimar la muerte de 5 mil mujeres latinoamericanas, en una sangría desgarradora, que encuentra sus víctimas fatales entre nuestras hermanas más pobres del continente. Una situación que empeorará, ante la crisis económica internacional, en la que millones de mujeres trabajadoras y pobres verán recrudecer estos padecimientos.
En Argentina, no se respeta siquiera la legislación que contempla que el aborto no es punible cuando, con el embarazo, peligra la vida de la mujer. La justicia, la ministra de Salud y la presidenta Cristina Fernández se han pronunciado en diversas ocasiones contra tal elemental derecho. Bajo la presión de la Iglesia y otros sectores reaccionarios, impidieron incluso que se practicaran abortos terapéuticos a niñas abusadas, mujeres violadas, y son los principales responsables de que actualmente sean más de 400 las mujeres que mueren, en este país, por las consecuencias de los abortos clandestinos.
En Chile, no se permite el aborto en ningún caso, desde el año ‘89 con la dictadura de Pinochet, siendo uno de los países más restrictivos en esta materia. La derecha y la Iglesia mantienen mucho poder en las decisiones políticas: en el 2008 impidieron que la “píldora del día después” siguiera siendo entregada en los consultorios públicos de salud. El gobierno de la Concertación avaló esto y ahora, en plena campaña electoral, dicen estar dispuestos a discutir sobre aborto terapéutico, mientras mantuvieron intacta la legislación sobre este tema desde la dictadura que llevó a la muerte a centenares de mujeres por las consecuencias de los abortos clandestinos. La presidenta Bachelet que desde un principio se mostró contraria a la despenalización del aborto, presentaba la píldora de anticoncepción de emergencia como la solución al embarazo adolescente; pero hoy, calla ante el fallo que ganaron la derecha y la Iglesia contra este elemental derecho de las mujeres trabajadoras, pobres y jóvenes, quitando la “píldora” y avalando la miseria que vivimos.
En Brasil, la Iglesia de Pernambuco, con el apoyo del Vaticano, dice que el aborto es peor que la violación, y excomulgó a los médicos y a la madre responsables del aborto realizado a una niña de 9 años embarazada de gemelos, después de haber sido abusada por su padrastro. En tanto, el presidente Lula, por un lado dice que el aborto es una cuestión de salud pública, pero por otro lado le da una mano a la Iglesia, tranquilizándolos al decir que no ve la necesidad de que el Congreso apruebe la ley que despenaliza el aborto, pues la que ya existe incluye dos casos excepcionales (violación y riesgo de muerte). Además, la persecución a 10 mil mujeres, en Mato Grosso do Sul, por haber hecho abortos clandestinos, la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre Aborto en la Cámara de Diputados y la campaña en defensa del nacimiento de fetos sin cerebro dan al Brasil el título de “modelo de lucha contra el derecho al aborto” para ser sede, en 2010, del Encuentro Mundial en Defensa de la Vida.
En Uruguay, en noviembre del 2008, el actual presidente Tabaré Vázquez, tal como lo había advertido anteriormente, vetó la legislación –que había sido aprobada por ambas cámaras del poder legislativo– con la que se proponía la despenalización del aborto en las primeras 12 semanas de embarazo. A pesar de las movilizaciones y las voces que se alzaron contra el veto presidencial, éste no fue revertido. ¡Quizás haya sido el único punto de su campaña electoral que el presidente cumplió a rajatabla!
En el Ecuador de Rafael Correa, el aborto se considera un delito. Durante la inauguración de la Asamblea Nacional Constituyente, en el 2007, el presidente ecuatoriano se pronunció en contra de la despenalización del aborto y, al año siguiente, para responder a las acusaciones de la Iglesia y no dejar lugar a dudas sobre su posición, el gobierno subrayó el no reconocimiento al aborto legal de la nueva constitución. “Jamás he entendido propuestas como ‘mi cuerpo, mi elección’, cuando es claro que el embrión, feto o bebé que una madre porta ya no es parte de su cuerpo” declaró Correa, agregando que votaría en contra “en caso de que la nueva Constitución apruebe la eutanasia prenatal.”
En Bolivia, el aborto es penalizado con tres años de prisión a la mujer que lo consintiere. En la asamblea constituyente que promovía la refundación del país, retórica usada por el partido gobernante, hubo una propuesta de derechos sexuales y reproductivos elaborada por agrupacionesde mujeres, ong’s, mujeres indígenas, colectivos feministas e independientes, donde se planteaba específicamente la despenalización del aborto, derecho a la privacidad y la intimidad personal, derecho a decidir sobre el propio cuerpo, a la maternidad elegida, libre y voluntaria, al placer y al erotismo. Ante esto, Evo Morales fue acusado por la Iglesia y los sectores ultraderechistas de querer aprobar la despenalización del aborto en la nueva constitución. Rápidamente, el presidente salió a desmentir estas “calumnias”, negando rotundamente que tal cosa estuviera en sus planes y agregando que su gobierno defendía “la cultura de la vida”.
En Nicaragua el aborto está penalizado bajo cualquier supuesto desde octubre de 2006, aun cuando se trate de una menor que ha sido violada. Daniel Ortega, el actual presidente nicaragüense, dio marcha atrás en la historia, derogando la legislación existente desde 1893, en un funesto acuerdo realizado con lo más reaccionario de la Iglesia nicaragüense para que ésta apoyara su candidatura en las últimas elecciones. Además de haber cargado sobre sus espaldas una acusación de abuso sexual por parte de su hijastra, Daniel Ortega promueve la persecución de sectores del movimiento feminista que luchan por la legalización del aborto en ese país.
En Venezuela, el “socialismo del siglo XXI” parece no incluir los derechos de las mujeres: su presidente, Hugo Chávez, se ha expresado públicamente en contra del aborto y ha impedido, junto con algunas parlamentarias del chavismo que también se han manifestado en contra de este derecho fundamental, que avance la legislación en favor de la despenalización del aborto bajo el argumento –al interior de su propio partido-, de que una medida de ese tipo podría afectar fuertemente su base electoral y perder el apoyo que hasta ahora ha tenido por parte de la iglesia evangélica.
En El Salvador, donde recientemente ganara las elecciones el FMLN, Mauricio Funes, su actual presidente, se comprometió ante representantes de distintas iglesias a erradicar los altos índices de abortos que existen en el país, aclarando: “No voy a promover ninguna iniciativa orientada a despenalizar el aborto… ya dije que no, más claro que eso no puedo ser.” Clarísimo.
Por eso exigimos
¡Ni una muerta más por aborto clandestino!
Educación sexual en todos los niveles de la enseñanza pública
Anticonceptivos gratuitos para no abortar
Aborto legal, seguro y gratuito, realizado en los hospitales públicos para no morir
Por la separación de la Iglesia del Estado
Firman
Pan y Rosas (Argentina) Pan y Rosas – Teresa Flores (Chile) Pão e Rosas (Brasil)
A América Latina tem os índices mais altos de abortos realizados em condições de risco: quase 4 milhões por ano. É evidente que a política de penalização do aborto, que prevalece na região, não serve para evitar que os abortos sigam sendo praticados de maneira auto-induzida ou em circunstâncias clandestinas onde as condições colocam em risco a vida de milhões de mulheres, a maioria jovens, adolescentes, trabalhadoras e pobres. Durante as décadas passadas, o fundamentalismo religioso se firmou em nossa região: as igrejas e os governos neoliberais, além dos políticos opositores que representam os interesses dos patrões, de oligárquicos e dos pró-imperialistas, impuseram uma política de direita contra os direitos democráticos mais elementares das mulheres. Nós, mulheres latino-americanas, temos uma longa história de luta pelo direito ao aborto, enfrentando a Igreja obscurantista e os governos e políticos de direita, clericais e reacionários; mas o surgimento de governos “pós-neoliberais” em toda a região despertou expectativas em diversos setores do movimento de mulheres que se chocaram contra a dura realidade: esses governos que se autodenominam “progressistas” não somente não fizeram nada para deter o brutal “feminicídio” causado pelo aborto clandestino em nosso continente, como também, e pior ainda, fazem eco das barbaridades que diz a Igreja e os setores reacionários, como podemos ver em suas declarações contra o direito ao aborto quando são pressionados pela direita e, sobretudo, como pode constatar-se no fato de que o aborto segue sendo criminalizado. O resultado é que os governos da América Latina que se autodenominaram “progressistas” seguem proibindo o direito democrático elementar de decidir sobre nossos próprios corpos e nossa própria vida, o que não é mais do que permitir e legitimar a morte de 5 mil mulheres latino-americanas, ensanguentadas na clandestinidade, que encontra suas vítimas fatais entre nossas irmãs mais pobres do continente. Uma situação que vai piorar, diante da crise econômica internacional, na qual milhões de mulheres trabalhadoras e pobres vão ver aumentar estes padecimentos.
Na Argentina, sequer a legislação que diz que o aborto não é punível quando a gravidez traz risco de vida à mulher é respeitada. A justiça, a ministra da Saúde e a presidente Cristina Fernández em diversas ocasiões pronunciaram-se contra este direito elementar. Sob a pressão da Igreja e outros setores reacionários, impediram inclusive que se praticassem abortos terapêuticos em meninas abusadas, mulheres estupradas, e são os principais responsáveis de que sejam atualmente mais de 400 as mulheres que morrem, neste país, pelas conseqüências dos abortos clandestinos.
No Chile, o aborto não é permitido em nenhum caso desde o ano de 89 com a ditadura de Pinochet, sendo um dos países mais restritivos nesta questão. A direita e a Igreja mantém muito poder nas decisões políticas: em 2008 impediram que a “pílula do dia seguinte” continuasse sendo distribuída nos serviços públicos de saúde. O governo da Concertação garantiu isso e agora, em plena campanha eleitoral, dizem estar dispostos a discutir sobre o aborto terapêutico, enquanto mantiveram intacta a legislação sobre este tema desde a ditadura que levou à morte a centenas de mulheres pelas conseqüências dos abortos clandestinos. A presidente Bachelet, que desde o ínicio se mostrou contrária à descriminalização do aborto, apresentava a pílula contraceptiva de emergência como a solução para a gravidez na adolescência; mas hoje, se cala diante do fato de que a direita e a Igreja ganharam contra este direito elementar das mulheres trabalhadoras, pobres e jovens, proibindo a “pílula” e assegurando a miséria em que vivemos.
No Brasil, a Igreja de Pernambuco, com o apoio do Vaticano, disse que o aborto é pior que o estupro, e excomungou os médicos e a mãe responsáveis pelo aborto realizado em uma menina de 9 anos grávida de gêmeos, depois te ter sido abusada por seu padrasto. No entanto, o presidente Lula, por um lado disse que o aborto é uma questão de saúde pública, mas por outro lado estende a mão para a Igreja, os tranqüilizando ao dizer que não vê a necessidade de que o Congresso aprove a lei que descriminaliza o aborto, pois a lei que já existe inclui dois casos excepcionais (estupro e risco de morte). Além disso, a perseguição a 10 mil mulheres no Mato Grosso do Sul por terem realizado abortos clandestinos, a Comissao Parlamentar de Investigação sobre o Aborto na Câmara dos Deputados e a campanha em defesa do nascimento de fetos sem cérebro conferem ao Brasil o título do “modelo de luta contra o direito ao aborto” para ser sede, em 2010, do Encontro Mundial em Defesa da Vida.
No Uruguai, em novembro de 2008, o atual presidente Tabaré Vázquez, tal como havia advertido previamente, vetou a legislação – que tinha sido aprovada por ambas câmaras do poder legislativo – que propunha a descriminalização do aborto nas primeiras 12 semanas de gravidez. Apesar das mobilizações e das vozes que se levantaram contra o veto presidencial, este não foi revertido. Talvez tenha sido o único ponto de sua campanha eleitoral que o presidente cumpriu ao pé da letra!
No Equador de Rafael Correa, o aborto é considerado um delito. Durante a inauguração da Assembléia Nacional Constituinte, em 2007, o presidente equatoriano se pronunciou contra a descriminalização do aborto e, no ano seguinte, para responder às acusações da Igreja e não dar margem à dúvidas sobre sua posição, o governo retirou o não reconhecimento ao aborto legal da nova constituição. “Nunca entendi as propostas como ‘meu corpo, minha escolha’, quando é claro que o embrião, feto ou bebê que uma mãe carrega já não é parte de seu corpo” declarou Correa, completando disse que votaria contra “caso a nova Constituição aprove a eutanásia pré-natal”.
Na Bolívia, o aborto é penalizado com três anos de prisão para a mulher que permita o aborto. Na assembléia constituinte que promovia a refundação do país, retórica usada pelo partido governante, houve uma proposta de direitos sexuais e reprodutivos elaborada por agrupações de mulheres, ONG’s, mulheres indígenas, coletivos feministas e independentes, onde se reivindicava especificamente a descriminalização do aborto, direito à privacidade e à intimidade pessoal, direito a decidir sobre o próprio corpo, à escolha pela maternidade livre e voluntária, ao prazer e erotismo. Frente a isto, Evo Morales foi acusado pela Igreja e setores de ultra-direita de querer aprovar a descriminalização do aborto na nova constituição. Rapidamente, o presidente desmentiu estas “calúnias”, negando contundentemente que tal coisa estivesse em seus planos e completou dizendo que seu governo defendia “a cultura da vida”.
Na Nicarágua, o aborto é penalizado sob qualquer circunstância desde outubro de 2006, mesmo quando se trate de uma menor de idade que tenha sido estuprada. Daniel Ortega, o atual presidente nicaragüense, deu um passo atrás na história, derrubando a legislação existente desde 1893, em um nefasto acordo realizado com o que tem de mais reacionário da Igreja nicaragüense para que esta apoiasse sua candidatura nas últimas eleições. Além de ter carregado em suas costas uma acusação de abuso sexual por parte de sua enteada, Daniel Ortega promove a perseguição de setores do movimento feminista que lutam pela legalização do aborto neste país.
Na Venezuela, o “socialismo do século XXI” parece não incluir os direitos das mulheres: seu presidente, Hugo Chávez, expressou publicamente contra o aborto e impediu, junto a alguns parlamentares do chavismo, que a legislação favorável à descriminalização do aborto sob o argumento – no interior de seu próprio partido – d que uma medida deste tipo poderia afetar fortemente sua base eleitoral e perder o apoio que tem tido até agora por parte da igreja evangélica.
Em El Salvador, onde recentemente a FMLN ganhou as eleições, Mauricio Funes, seu atual presidente, se comprometeu frente a representantes de distintas igrejas a erradicar os altos índices de abortos que existem no país, esclarecendo: “Não vou promover nenhum iniciativa orientada a descriminalizar o aborto... já disse que não, mais claro que isso não posso ser”. Claríssimo.
Por isso exigimos
Mais nenhuma mulher morta por aborto clandestino!
Educação sexual em todos os níveis do ensino público
Anticoncepcionais gratuitos para não abortar
Aborto legal, seguro e gratuito, realizado nos hospitais públicos para não morrer
Pela separação da Igreja do Estado
Assinam Pan y Rosas (Argentina)
Pan y Rosas – Teresa Flores (Chile)
Pão e Rosas (Brasil)
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